lunes, 31 de mayo de 2010

Moderación

Sé que muchos no estaréis de acuerdo, pero...

De nada sirve la ira hacia los que amenazan con reducir los privilegios de una sociedad que basa su felicidad en el consumo. La idea de renunciar a los placeres mundanos no agrada a nadie. Y ahora que ha llegado el momento de poner freno al deseo incontrolado y al despilfarro nos sentimos frustrados y desanimados. Hoy en día se identifica la libertad con hacer lo que se quiere. No es extraño, en consecuencia, que la sociedad sufra tantos actos antisociales. La verdadera libertad nace de la contención y la disciplina. Si sabes cuándo tienes bastante, eres rico. Y cuando a alguien bastante le parece poco, nunca tiene bastante. En otras palabras, para disfrutar de la libertad tenemos que controlarnos. Y en eso estoy, porque no voy a permitir que nada ni nadie me robe una de las pocas cosas que dependen absolutamente de mí: mi paz.

Aniki

martes, 25 de mayo de 2010

Poesía estival


Será tuyo cada pétalo, cada hoja
de este insaciable tallo que, gota a gota,
absorbe el néctar de tu boca.
Seré tuya de la raíz a la corola,
de tu aroma se impregnará mi tierra húmeda
hasta que, saciada mi sed, se pudra el rizoma.
Aniki

jueves, 13 de mayo de 2010

Las puertas de la felicidad



Cada vez que se cierra una puerta de felicidad, se abre otra,
pero a veces miramos tanto tiempo la puerta que se ha cerrado
que no vemos la que nos han abierto.


miércoles, 5 de mayo de 2010

Inocencia


El pájaro enjaulado nunca se olvidará del cielo.
Cada cual permanece nostálgico de su verdadero hogar,
el lugar dónde su naturaleza ha decidido que debe estar.
El hombre nace en estado de inocencia.
Su naturaleza original es el amor, la gracia y la pureza.
Pero aún así emigra con gran ligereza.
¿No es esto más triste que lo del pájaro?.
HAN SHAN.

sábado, 1 de mayo de 2010

Vacío


Ya no tengo sueños vanos
en mi almohada
ni crujen las almidonadas
sábanas
ya no hay rumor de llaves
tras mi puerta
ni estancia que no evoque
tu presencia
ya no distingo entre noche
y día
ni maldigo esta fría alcoba
que aún destila aromas
ya no tengo sueños vanos
en mi almohada
tan sólo se disipa mi deseo
sin ansias ni desvelos.
(Aniki)