
Que este silencio sea como el fuego
que todo lo consume, eterno,
que el recuerdo sea como la llama
que se apaga con el viento,
que la lágrima sea tan sólo agua,
limpia y pura,
que de las cenizas de un tiempo
tan sólo broten briznas de aliento,
el anhelo de un nuevo comienzo.
(Aniki)
