lunes, 27 de diciembre de 2010

24-12-2010


Menos mal que ya se han ido. Y como siempre, mi tía Laura, la última. No ha parado de quejarse de la escalera, que si larga, que qué esfuerzos para bajarla, que por qué no funciona el ascensor. Al final la he tenido que empujar desde lo más alto. Ha bajado deprisita y sin el menor esfuerzo. ¡Cómo sonaba la cabeza en el mármol, por Dios! ¿Que si hablo en serio? Pues claro que no, hombre. ¿De verdad me ves capaz de una cosa así? Bueno, déjalo. Mejor que no contestes. Estoy muerta y no quiero discutir.
Y ahora voy a recoger el caga tió, o lo que ha quedado de él. Menuda paliza le han dado los niños cuando se han acabado los regalos. Me saltaban hasta las lágrimas. ¿Has visto el golpe de gracia que le ha dado mi sobrina? Pobre tronco. Juraría que ha dado cuatro vueltas de campana con tirabuzón y todo. No sé por qué te ríes, hablo muy en serio. Estos críos son unos bárbaros. Pero bueno, aún así son la alegría de la casa. Ya lo has visto, en cuanto los mayores se han puesto a recordar, he saltado de la mesa y me he ido a jugar con ellos. A mí eso de recordar, lo que se dice recordar no me ha gustado nunca. Yo prefiero siempre proyectar, no sé, siempre es mejor decir Mañana, El mes que viene, A ver si otro año, eso significa que aún hay deseos de futuro. Pero se han pasado toda la noche repasando el pasado, que si cuando éramos niños, que si la boda de aquel, que si las infidelidades de aquella, que si papá… Oye, ¿se puede saber qué haces ahí tumbado? Ese es mi sofá. Y quiero que te vayas ahora mismo. ¿Que te traiga una manta y unas galletas? ¿Tú estás sordo o qué? Lo que tienes que hacer es buscarte un piso cerca de un buen restaurante porque aquí, en mi casa, ya no pintas nada. ¿Me estás escuchando? Pero bueno, ¿cómo se ha podido dormir tan pronto? ¿Pero este hombre no reza ni nada? En fin…
Aniki

jueves, 16 de diciembre de 2010

Huir


La flor del cerezo es hoy más blanca
por la lluvia de anoche,
las aguas puras del arroyo
fluyen ceremoniosas,
los pétalos que caen aún no fueron
barridos por el viento,
los pájaros cantan, y yo, huesped de la montaña,
aún duermo,
plácida es la paz azul de la mañana.


Te marchas tú;
verdes son los sauces,
largo el camino.


La única paz que encuentro
en las cumbres de las montañas,
es la paz que llevé a ellas.


Aniki


P.D. "Te marchas tú; verdes son los sauces, largo el camino." Haiku de Buson.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Pensamientos al alba


Tras una noche de estúpida discusión,
hoy me desperté con un solo pensamiento:

“Prefiero escuchar a mi perro ladrar
que a un hombre jurándome que me ama.”



Aniki

jueves, 9 de diciembre de 2010

Quebraderos de cabeza


La foto es mi regalo navideño para todos los chicos.


La mente puede ser maravillosa,
pero al mismo tiempo puede ser nuestro mayor enemigo.
¡Nos da tantos problemas!
A veces me gustaría que fuese como una dentadura postiza,
para poder dejarla en la mesita de noche.